VALORES QUE HUMANIZAN LAS URGENCIAS

Los valores son palabras cargadas de significados que actúan sobre la persona como motores que la ponen en movimiento hacia aquello que desea realizar y considera esencial, permitiéndole comprometerse con objetivos concretos. Según el psicólogo Simón Dolan, pueden agruparse en tres ejes: los instrumentales (prácticos), éticos sociales (hacia los demás) y emocionales (hacia la persona o sí mismo).

               Los profesionales sanitarios en su labor asistencial necesitan valores de los tres ejes para tener la excelencia clínica:

  • Valores instrumentales: corresponden a los conocimientos científico-técnicos basados en la mejor evidencia científica del momento, con una adecuada infraestructura para llevarla a cabo. Sin ellos la propia medicina no tendría sentido y menos aún en el área de las urgencias donde su aplicación en un corto plazo de tiempo es esencial para salvaguardar la vida de las personas.
  • Valores Ético-Sociales: Su objetivo es mejorar de las personas como grupo, con planificaciones de prevención y promoción de la salud, así como actuaciones comunitarias (los programas de vacunaciones, protocolos de actuación ante catástrofes…), sin este tipo de valores no tendríamos capacidad de respuesta sanitaria con población o actuaríamos sin ningún tipo de ética ni reglas de forma que se podría aplicar los conocimientos científicos en prejuicio de las propias personas
  • Valores emocionales: Orientados a la unicidad de la persona, es decir,  a una persona concreta sobre la que actuamos, con sus valores personales, miedos,  necesidades y expectativas específicas para ese momento vital y para el tema de salud que estemos abordando.

               Los valores emocionales incluyen así mismo, el autocuidado del profesional, ya que sin ello es inviable que pueda realizar el cuidado a otra persona.

               Todo ello ha de llevarse a cabo en un ambiente de CONFIANZA mutua (profesional-paciente), ya que sin ésta la relación se hace inviable.

               La medicina de urgencias trabaja impecablemente los valores instrumentales, es decir la capacidad científico-técnica de los profesionales, y en un lugar similar las infraestructuras (tanto físicas, sistemas de triaje, etc), por otro lado, también aborda los valores ético-sociales, ya que trabaja diferentes planes de salud con objetivos poblacionales globales o grupales (protocolos de violencia de género, actuaciones en situaciones de catástrofes…), si bien es éstos últimos quedan mucho trabajo todavía por hacer.

               Sin embargo, el campo menos desarrollado es el de los valores emocionales o individuales esenciales para establecer una relación profesional-persona (paciente/familiar) eficaz, efectiva y eficiente. Con frecuencia el profesional carece de herramientas para su autocuidado, y tampoco para detectar y planificar conjuntamente, mediante deliberación con el paciente la mejor actuación para su momento vital, todo ello en un ambiente de trabajo en equipo, donde cada profesional colabore activamente en la mejora de la situación clínica de la persona, mediante no sólo aplicando el tratamiento más adecuado, sino también cuidando a la persona y acompañándolo en su proceso clínico.

               El desarrollo de estos valores emocionales, o cuidado de la persona, son esenciales en cualquier nivel asistencial, y también por ello en urgencias, donde se ha de tener en cuenta, si el paciente posee un testamento vital o voluntades anticipadas antes de iniciar o mantener una reanimación cardiopulmonar, abordar las creencias racionales o irracionales, expectativas y miedos de los pacientes en las diferentes situaciones clínicas urgentes.

               El profesional de urgencias ha de adquirir habilidades para detectar y preguntar de forma apropiada y de forma habitual sobre  los valores fundamentales de la persona,  para dar una respuesta adecuada a los mismos, para lo cual ha de desarrollar y mostrar sus propios valores emocionales en sus actuaciones clínicas que muestren su especial sensibilidad en el abordaje de sus necesidades, entre estos valores emocionales tendríamos: la empatía, compasión, autocontrol, creatividad, paciencia, privacidad, iniciativa, calma, autoestima, alegría…

  • ¿Cuales son los valores emocionales o individuales que consideras esenciales para dar respuesta a la “unicidad de la persona en Urgencias”?
  • ¿Qué significado tiene ese valor para ti?
  • ¿Cómo lo aplicas en la práctica clínica?

Juana María Marín Martínez

Responsable de Formación de Foro HURGE

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