UN BEBÉ POR FAVOR

El pasado 20 de Octubre tuve el honor de participar en el Primer Campus sobre “Temas actuales de interés en la asistencia en Reproducción asistida en el Sistema Público de Salud” . Me pidieron que les hablara sobre “Gestión emocional y comunicación eficiente” con las parejas.

Para preparar la charla hice un ejercicio de empatizar con aquellas personas que llegan a la consulta y solicitan la posibilidad de ser padres. No me fue suficiente con ello, quería tener una experiencia más completa así que escuché a parejas que habían pasado por esa situación y también solicité estar en consulta de reproducción asistida como observadora para vivirlo de primera mano.
Fue realmente interesante la experiencia.Aquí me di cuenta del peso de la expectativa:

“La manera en que nos sentimos depende en gran medida de cómo anticipamos que nos sentiremos”
Irwing Kirsch

Cuando tienes delante a una pareja que ha conseguido su sueño, ves como les brillan los ojos al mirar a su bebe, como si fuera la cosa más bonita del mundo. También puedes palpar el sufrimiento, la soledad, el miedo, la vergüenza y la culpa que vivieron antes de llegar a su éxito y que ellos mismos comparten contigo. Su secreto: Vivir el momento, establecer otras metas más allá del hijo y disfrutar de cada incluyendo las rutinas terapéuticas como algo más.

En consulta es diferente, puedes ver la desesperación de sentir tan lejos su sueño, la presión sociofamiliar y la gran expectativa que tienen y cargan a sus espaldas les hace andar agachados y temerosos. Emanan un tufillo de pérdida tintado en color tristeza que no les deja ver las oportunidades que se les presentan; también les envuelve el tufillo de “no seremos capaces” coloreado con miedo. A veces vislumbras la capa roja del enfado cuando se les transmite alguna noticia que es percibida como gran amenaza y que provoca un alzamiento para expulsarla de su vida y pocas verdes el color alegría y esperanza les envuelve.
Y es que una pareja que quiere concebir pasa por diferentes etapas a lo largo de todo el proceso, y sin ayuda para comprender lo que cada emoción quiere decirles es difícil salir de fase fortalecido.

Igual que la pareja lo que busca en última instancia es satisfacer una necesidad básica, fundamental de reproducirse para continuar la estirpe y sobrevivir, nuestro cerebro sólo busca en todo momento nuestra supervivencia y para garantizarla se expresa a través de las emociones “energía puesta en movimiento”.

Muchas parejas deniegan el acompañamiento psicológico creyendo que esto les hace más débiles. Todo lo contrario. Está comprobado y confirmado que el nivel de ansiedad vivido durante el embarazo duplica el riesgo de que el niño luego tenga problemas de déficit de atención y trastornos como hiperactividad. También se sabe que las emociones durante el embarazo afecta a la composición de la microbiota intestinal, que luego pasará a colonizar el tubo digestivo del bebe con sus consiguientes repercursiones.
Igualmente se sabe que estados emocionales intensos afectan la capacidad de decisión y según qué emoción se active y su necesidad básica de supervivencia no satisfecha se pone en marcha el sistema del estrés (activación del eje hipotálamo-hipófisis-tiroides-gónadas-suprarrenales) con alteración de todo el sistema neuroendocrino e inmunológico, afectando no sólo a la madre, sino también al niño que lleva dentro.
Igualmente esas emociones se contagian entre la pareja y con el equipo médico a través de las neuronas espejo
¿Sabiendo todo esto, no sería aconsejable gestionar las emociones antes, durante y después del proceso de reproducción asistida?

Cuando el equipo médico responsable de esta pareja conoce el mecanismo de acción de cada emoción y la reconoce en el rostro y en el lenguaje corporal de cada pareja en consulta, puede entender desde donde cada uno está viviendo la realidad, su realidad. Gracias a este primer paso, el profesional sanitario puede sintonizar su propia emoción, modificarla, hacerse impermeable al contagio emocional y desde ese estado neutro ayudar a la pareja a gestionar las suyas para llevarles a un estado emocional más saludable y eficiente para el propio proceso de la reproducción asistida.

Entender que somos un todo, que estamos gobernados por un cerebro que a nivel primitivo lo único que desea es salvarnos y que sobrevivamos y que hará todo lo posible para conseguirlo es básico para que podamos comprender cómo las emociones sólo son el mapa que nos invita a conducir nuestra vida. Explorar los miedos aportando recursos, ofrecerle ganancias a la tristeza, restituir el respeto y límites al enfado, tranquilizar al asco y permitir la expansión de la alegría son formas de responder eficientemente a las emociones

¿Conducirías un coche sin conocer las normas de circulación? ¿Copiarías a los demás sin saber el para qué de sus acciones?
Plantéate la misma pregunta con tus emociones ¿Seguirás enfadándote, teniendo miedo, sintiendo tristeza, asco o alegría sin saber para qué las sientes y qué puedes hacer con ellas o aprenderás sobre las emociones tanto como puedas para sobrevivir eficientemente?

“Nuestro cerebro no busca la verdad, lo que busca es sobrevivir”
Cordelina Fine

Carolina Pérez Ramírez

 

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