LA ASISTENCIA A LA MENTE HERIDA, UNA EVIDENTE NECESIDAD

La asistencia en Incidentes de Múltiples Víctimas y Catástrofes ha experimentado una gran evolución en los últimos años. La investigación científica, los avances farmacológicos y nuevos dispositivos han contribuido a dar una respuesta bastante efectiva a las heridas físicas, pero qué pasa con las cicatrices psicológicas.

De forma habitual nos encontramos con noticias de accidentes de tráfico, ferroviarios, aéreos, atentados terroristas, terremotos, inundaciones, etc., que nos impactan. En algunas ocasiones las leemos en la prensa o vemos en la televisión, pero también hemos sido o podemos ser, testigos directos o indirectos de ellas. En todas, el número de personas fallecidas suele ser elevado al igual que el de personas heridas, y en todas, además del daño físico, el daño psicológico es evidente en muchos de los supervivientes, familiares y allegados. En estas circunstancias, las llamadas solicitando la intervención de psicólogos en los primeros momentos resultan comunes y habituales, prolongándose, en muchos casos, esta necesidad de asistencia y tratamiento meses e incluso años después.

Pero, no sólo es en estos escenarios de múltiples víctimas donde la presencia del psicólogo de emergencias cobra relevancia; en el día a día nos encontramos con numerosas llamadas a los centros coordinadores de emergencias de personas demandando la intervención del psicólogo tras la pérdida de un familiar por un accidente en el trabajo, un suicidio, por ser víctima de violencia de género o porque ha fallecido de forma repentina o violenta; pues consideran que su labor les ayudará a gestionar el dolor de su madre, padre, hijo, hermano, sobrino, amigo… que en esos momentos les desborda y no saben qué hacer ni cómo actuar.

En este sentido, aunque la psicología de emergencias es una disciplina relativamente reciente, proporciona las herramientas necesarias de trabajo con todas las personas que se ven involucradas en estas situaciones con el objetivo de proporcionar una adecuada gestión de estas experiencias facilitando su procesamiento e integración psicológica y contribuyendo a la prevención de posible patología futura asociada, como depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático, adicciones, etc.

Por tanto, es importante trabajar desde un enfoque preventivo y proactivo, dirigido a todas las personas que se ven afectadas por estas situaciones incluyendo al personal de los servicios de urgencias y emergencias: sanitarios, gestores telefónicos, policías, bomberos, guardias civiles, voluntarios, etc., que de forma constante se enfrentan cada día a estas experiencias. Además, es importante hacerlo no solamente en las horas inmediatas, sino que también debe realizarse un seguimiento posterior de las reacciones que se puedan presentar como consecuencia de estas experiencias durante las siguientes semanas y dentro del periodo que llamamos “normalidad de la sintomatología”.

Aunque la asistencia psicológica con víctimas y afectados de situaciones altamente traumáticas suele ser la más demanda y conocida por la sociedad, resulta imprescindible trabajar para que esta asistencia también se dé de forma continuada a los profesionales y voluntarios de los servicios de emergencias y urgencias, pues la exposición continua a situaciones de gran impacto emocional y alto estrés pueden repercutir en su salud mental, rendimiento laboral y bienestar personal, familiar y social. Es importante pues, proporcionarles las herramientas, habilidades y técnicas necesarias que les ayuden a gestionar sus reacciones cognitivas y emocionales para afrontar su actividad diaria de un modo adaptativo y saludable, así como prepararles y formarles para que sean capaces de identificar y tener en cuenta los aspectos psicológicos y emocionales de las personas afectadas en estas situaciones.

Es hora de tratar adecuadamente las heridas y cicatrices psicológicas de las víctimas, pacientes, familiares, profesionales y demás agentes implicados en estas situaciones críticas, por lo que es necesario que los psicólogos de emergencias formen parte activa de todos los organismos y dispositivos de urgencias y emergencias.

No podemos denominarnos sociedad avanzada, no podemos decir que hemos hecho un buen trabajo en una situación crítica, no podemos llamarnos profesionales, si descuidamos y no atendemos las heridas psicológicas y emocionales. Porque somos humanos, cuidemos nuestra parte más humana.

Maria Antonia Soto

Proyecto HURGE

 

 

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2 comentarios en “LA ASISTENCIA A LA MENTE HERIDA, UNA EVIDENTE NECESIDAD”

  1. He trabajado muchos años en servicios y actividades de emergencias y desastres. Es algo con lo quenllevo muchos años insistiendo que la asistencia psicologica debe estar sistematizasa y ser mandatoria al personal. Nosotros estamos brindando esta a varias.personas, pramedicos,policias, bomberos. Casi todos con repercusiones en sus relaciones familiares. Nos sumamos si nos invitan.

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