Hablamos de Humanización

El concepto de humanización es amplio y complejo. Autores como J. C. Bermejo, “Humanizar una realidad significa hacerla digna de la persona, coherente con los valores que percibe como únicos e inalienables, hacerla coherente con lo que permite dar un significado a la existencia humana, todo lo que le permite ser verdadera persona”. En base a ello, consideramos que humanizar es recuperar la dimensión y los valores humanos de la persona como la dignidad y la unicidad, entre otros, además de rescatar para nuestra práctica diaria la visión holística, integral y sistémica del paciente y su familia.

Existen voces que consideran que para entender este concepto se ha de realizar un recorrido por el contexto actual en el que estamos inmersos, llegando a la conclusión de que vivimos en un entorno deshumanizado producido por una crisis de humanismo que afecta a todos los ámbitos tanto sociales como políticos y económicos, llegando incluso al sanitario.

Y ¿a qué nos lleva esta situación?  La realidad que contemplamos diariamente en los Servicios de Urgencias y Emergencias es la masificación, unas esperas interminables, etc., que provocan efectos negativos tanto para los pacientes y sus familias como para los profesionales sanitarios. Consecuencia de ello, se originan actitudes y comportamientos que evidencian una pérdida de valores humanos, teniendo una visión reducida de la persona convirtiéndola en un síntoma, una enfermedad o una técnica, cambiando el foco de atención hacia la enfermedad, en la que los profesionales y sus técnicas se convierten en protagonistas. Asimismo, este comportamiento despersonalizado deriva en una atención instrumentalizada y mecanizada, no prestando atención a las personas sino a sus enfermedades; atendemos y tratamos “dolores torácicos típicos o atípicos”, “ojos rojos”, “disneas”, “apendicitis”, …

Este escenario nos incita a reflexionar en el modo de ser, hacer y estar dentro de nuestro ámbito laboral, y evidencia la necesidad de introducir nuevas estrategias, formas y modelos de atención más humanos dentro en los Servicios de Urgencias y Emergencias que den respuesta a las necesidades planteadas.

Pensamos que la humanización de la asistencia sanitaria es un paso para transformar y mejorar la atención de las personas que cuidamos, y tal y como refiere Bermejo, se trata de “la recuperación del buen cuidar, de ganar calidad en las relaciones, siendo el paciente y su familia los protagonistas del encuentro y la utilización de herramientas fundamentales como una buena comunicación y relación de ayuda, la esencia de ese logro”. Por tanto, es imprescindible que por parte de nosotros, los profesionales, se dispongan de los valores, las habilidades y las destrezas adecuados para realizar un encuentro humano y humanizado. ¿Los tenemos? ¿Somos capaces de mirar en nuestro interior y dar lo mejor de cada uno tanto a nivel técnico como humano? Ello nos permitiría dar respuesta a un sinfín de situaciones y procesos que frecuentemente nos demandan el paciente y su familia, ayudándoles en su proceso, siendo capaces de ver más allá de la enfermedad, del síntoma o la técnica. Mediante el desarrollo de actitudes, como una adecuada comunicación, y valores humanos como la dignidad, el respeto, la tolerancia, la empatía, etc., o la capacidad de “acompañar al otro”, acogiéndolo sin juzgarlo, podemos conseguir ese cambio hacia la humanización en los Servicios de Urgencias y Emergencias que todos deseamos.

Somos conscientes que este camino hacia la humanización no es fácil, y que existen muchas dificultades y factores que afectan negativamente para prestar una atención más humana y humanizada en nuestro trabajo diario, pero también estamos convencidos de que otro cuidado y atención son posibles. Creemos que, a pesar del esfuerzo que pueda suponer, merece la pena intentarlo, y por ello os animamos a que colaboréis y participéis de forma activa en el proyecto HURGE. Que este puente hacia la humanización de la asistencia sanitaria pueda ser construido entre todos nosotros hace que esa realidad esté cada vez más cerca.

Martina Valenzuela

Proyecto HURGE

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